Faro de Punta Grulla, noche de temporal del noroeste. Entre la una y las cuatro de la madrugada la linterna dejó de girar y la punta quedó a oscuras con dos pesqueros buscando la bocana. El generador tenía combustible, la lámpara no está fundida y el interruptor general apareció bajado a mano. El cuaderno de guardia no registra ni una sola línea de esas tres horas.
Quien miente, miente en todo lo que dice.