Cima Norte, minutos antes de la observación. Alguien ha dejado la cubierta protectora del espejo secundario resquebrajada, justo cuando el cielo por fin se despeja tras semanas de nubes. Sin ella, el instrumento más caro de la estación queda expuesto al frío y a la próxima ventisca.
Quien miente, miente en todo lo que dice.