Faro de Punta Grulla, día de repostaje. El depósito del generador se llenó hace nueve días con mil litros, suficientes para cinco semanas de guardia, y el cuaderno de máquinas lo firma con hora y testigo. Hoy la sonda marca cuatrocientos litros menos de los que deberían quedar, no hay fuga en el suelo ni mancha en la roca, y la barca de suministro no ha vuelto a atracar desde entonces.
Quien miente, miente en todo lo que dice.