Granja de los Robles, víspera del concurso comarcal. La cabra que lleva tres años ganando la categoría de leche pasó la noche en el establo, con su pestillo echado y su manta puesta, como todas las noches desde que la compraron. Al amanecer la manta seguía doblada en el suelo, el pestillo seguía echado por fuera, y el establo estaba vacío. Nadie fuerza un pestillo que se abre desde fuera.
Quien miente, miente en todo lo que dice.