Faro de Punta Grulla, inventario de invierno. En el cobertizo llevaba cuarenta años desmontado el mecanismo original, el de pesas y bronce que hacía girar la linterna antes de la electricidad, tasado el año pasado en lo que vale el faro entero. Hoy siguen las pesas y siguen los caballetes; el bronce no está. La barca de suministro salió con la marea.
Quien miente, miente en todo lo que dice.