Jardín botánico, víspera de la inauguración. En la vitrina cerrada del laboratorio esperaba la única orquídea de su especie que ha florecido fuera de Borneo, lista para mostrarse mañana a las ocho. A medianoche la vitrina seguía cerrada con llave y dentro solo quedaba el musgo, y nadie del turno de noche declara haber subido.
Quien miente, miente en todo lo que dice.