Expreso de medianoche, entre la una y las tres de la madrugada. La pasajera del compartimento tres del coche-cama A echó el pestillo interior antes de dormirse, como hace siempre, con el joyero en la red del portaequipajes. A las tres el pestillo seguía echado por dentro, la ventanilla seguía cerrada, y la red estaba vacía. El coche-cama A solo se cruza pasando por el furgón o por el B.
Quien miente, miente en todo lo que dice.